Ruta del café

El café, originario de África, llegó hasta Puerto Rico en 1736, para echar raíces y florecer en la economía y cultura boricuas. El grano cultivado, que por lo general es de la variedad arábiga, se convirtió en poco tiempo en uno de los cultivos más importantes del país. A ello contribuyó la ubicación geográfica, y las características del clima y el suelo.

Sin embargo, el café tardó un poco en sustituir la primacía de la producción de azúcar, y no fue hasta finales del siglo XIX que se convirtió en el principal producto de exportación de la Isla, por varias décadas.

El cultivo del grano se concentró en los pueblos de la parte occidental de la Cordillera Central, tales como Maricao, Adjuntas, Las Marías, Yauco y Utuado. Esta actividad agrícola trajo consigo la proliferación de haciendas o fincas donde la producción del fruto era abundante y donde se procesaba con la maquinaria apropiada. Muchas de estas haciendas aún siguen en funcionamiento.

A pesar de los avatares que ha enfrentado la producción cafetalera, en la actualidad la industria ha experimentado un resurgimiento. Muestra de ello es la variedad de cafés de calidad, las nuevas marcas y establecimiento de ventas que han surgido en los últimos años.